*Acumulan pudrición de escándalo todos los días, pero todos son inocentes
Por MiguelA. Rocha Valencia
A pesar de lo que digan, difamen, persigan o intenten ocultar, la 4T resultó más corrupta que sus antecesores en el poder, pero también los más atrabiliarios (tal vez debido a sus incapacidades y cortedad cultural) abusivos, cínicos, mentirosos, demagogos y soberbios.
Pareciera un exceso la serie de epítetos mencionados, pero creo se quedan cortos ante el espectáculo que todos los días nos recetan y que no paran a pesar de denuncias probadas de corrupción, escándalos que se superan permanentemente y nos hacen ver la capacidad de cinismo de un gobierno a la hora de proteger a “sus” criminales, porque al final, todo tiene que ver con actos punibles por el Código Penal y las leyes de la administración pública.
Claro, como en México se aplica la Ley de la 4T que está por encima de la Constitución y sus ordenamientos secundarios, no se indaga a ningún distinguido miembro de la pandilla y cuando sale algún testigo, se le desprestigia, persigue y en casos extremos como el del contraalmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, quien denunció ante dos secretarios de Marina la trama del Huachicol, se le asesina.
Por cierto, asesinato del que aun no se tiene a ningún culpable, se desconoce hasta dónde llegan las averiguaciones o si al menos se llamó a declarar al ex José Rafael Ojeda Durán o al actual secretario de Marina Raymundo Pedro Morales Ángeles quien aprobó las vacaciones de Guerrero Alcántar asesinado al estilo de la peor mafia en Manzanillo, Colima.
Lo mismo sucede con el diputado Héctor Melesio Cuén Ojeda asesinado el 25 de julio de 2024. Bueno ni la fiscal Sara Bruna Quiñonez Estrada que fue parte del montaje del asesinato en la gasolinera es investigada, menos lo es el gobernador en licencia, Rubén Rocha Moya, el inocente.
Se trata de dos asesinatos de impacto, pero no hay culpables, ni siquiera investigación, pero eso sí, nos hablan de 60 mil presuntos generadores de violencia “de alto impacto” capturados durante la presente administración y cuyos nombres son anónimos lo mismo que sus ubicaciones en el sistema penal. Números que se ponen en duda como el de la cantidad de personas asesinadas que contrastan con el aumento de desaparecidos o víctimas de “otros” delitos que atentan contra la vida de las personas.
Datos de los cuáles dudamos luego de las aseveraciones del secretario de Seguridad, Omar Amid García Harfuch quien con sus aseveraciones de que Rubén Rocha Moya es inocente de todo delito y libre de toda sospecha como la bajacaliforniana Marina del Pilar Ávila Olmeda, perdió toda credibilidad, tanto que hasta su abuelo el general se hubiese avergonzado.
Pero no para para vergüenzas y ahora surgen personajes enriquecidos en las aduanas, que con salarios de 60 mil pesos mensuales lograron comprar mansiones de 12 o 13 millones de pesos, constituir empresas trasnacionales, comprar ranchos ganaderos (con todo y vacas) a precio de ganga, de una forma tan inexplicable como lo hizo el profeta con la Chingada.
Surgen como hongos en Pemex los recomendados de Adán Augusto López y se vislumbra la pirámide de la trama del huachicol que inicia con el robo de crudos y refinados. La construcción y repentino descubrimiento de refinerías que en conjunto producen más que la de los 21 mil millones de dólares y que se ubica en Paraíso, Tabasco.
Coincidentemente le surgen propiedades a la gobernadora de Veracruz Rocío Nhale, se conocen desfalcos de su antecesor Cuitláhuac García; se le configuran nuevos delitos a Rubén Rocha Moya, se desbarata el mito del Plan Michoacán con 57 mil millones de pesos para mostrar que todo fue demagogia, discurso fácil y de momento que no acaba con la criminalidad de la que dicen es parte un tal Alfredo Bedolla.
Se descubre que en Tamaulipas los dueños del crimen son el gobernador y toda su parentela directa y política con alguno que otro colaborador dados al jugoso negocio huachicolero donde se asesinó al Rey Sergio Carmona Angulo porque además de saber mucho, les estorbaba. Sui hermano Julio César que tenía a su cargo la aduana más transitada de México, alcanzó a escapar y es testigo protegido en EU.
Lo nuevo pero no sorprende es lo del coronel Octavio Otón López Pérez, quien fue retirado de la aduana de Ciudad Juárez al descubrirse su complicidad en el ingreso de combustible; “nada más” tenía en su poder nueve pipas con miles de litros de combustible ilegal. Prueba de que al igual que la Marina, el Ejército también 4stá en el negocio, pero el peor, es Ruffo Appel.
Pero por corrupción la 4T no para a pesar de que con Segalmex y sus 15 mil millones superó a la Estafa Maestra de cinco mil y por lo cual fue encarcelada sin pruebas, Rosario Robles Berlanga, como hoy lo está Ernesto Ruffo Appel por sospechas de cuatro mil millones frente al billón de pesos que tiene toda la trama del huachicol en que se inmiscuye a prácticamente toda la 4T y sus campañas electorales.
Pero no hay culpables, están podridos en corrupción y complicidades criminales, pero son inocentes para un gobierno que debe reconocerse, cuida y defiende a los suyos aun a costa del ridículo internacional y de que se le acuse de ser un narcoestado.
