Descubre Acolman, Pueblo con Encanto, en el Edomex

Por Catalina Guadarrama

El municipio de Acolman celebra 11 años de haber sido nombrado Pueblo con Encanto, y en este contexto, la Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México invita a visitar este hermoso lugar. Su nombre de origen Náhuatl, proviene de ocumáitl, aculli: “Hombre” y máitl: mano o brazo”, es decir “Hombre con mano o brazo”.

Ubicado en la zona norte-centro del Estado de México, a este lugar se le consideró en la época prehispánica uno de los grandes consejeros de la corte del reinado Acolhuacan-Tezcoco, además era conocido en Mesoamérica por su mercado de venta de perros llamados itzcuintles.

Cuenta con importantes bienes patrimoniales como el Templo y ex Convento de San Agustín, ubicado a un costado de la plaza principal, de estilo plateresco, data del siglo XVI. En él, se originaron las tradicionales posadas, pastorelas y las piñatas que dieron lugar a la Feria de la Piñata que, desde hace 420 años, se lleva a cabo en el mes de diciembre.

Alberga también al Museo Virreinal, anexo al ex convento que fuera fundado el 1 de enero de 1925 y que da muestra de una exquisita colección de pinturas y objetos religiosos de entre los que destaca una colección de vírgenes cuyas formas de elaboración remontan a tiempos pasados llenos de misticismo europeo.

Es imperdible conocer la ex hacienda de San Antonio, establecida en el siglo XIX y que en sus primeros años reportaba una importante actividad ganadera y producción agrícola.

Acolman cuenta con atractivos naturales como las Cuevas de la amistad, los centros recreativos conocidos como el Zoológico, los Cipreses, la Rinconada y la Reserva Ecológica San Mateo Chipiltepec.

Gracias a su clima templado semi seco, estos sitios se pueden disfrutar en compañía de amigos y familia todas las épocas del año mientras, degustas un delicioso platillo de su tradición gastronómica, ya que ofrece a sus visitantes gran variedad de exquisiteces: los mixiotes, la barbacoa, el mole de guajolote, los tlacoyos, arroz, tamales y su especialidad regional, llamada pepeto.

 El pepeto se elabora con carne de cerdo, chilacayotes, granos de elote, habas, cebollas, epazote y chile manzano. Son famosas también sus frutas en almíbar, el pulque y la bebida llamada mosquito, que también es típica de Toluca.

Una amplia gama de artesanías distingue a este municipio mexiquense como son las piezas tejidas en canutillo, sombreritos y diversos objetos en miniatura, títeres hechos de látex y tallados en madera, figuras de jade, ónix y obsidiana, platería, artículos prehispánicos, sarapes, cestería, y los clásicos suéteres de Santa Ana Chiautempan.

A tan sólo 125 kilómetros de Toluca, Acolman invita a los amantes del turismo cultural, para disfrutar también de las bondades que ofrece este enigmático lugar.

Otro sitio importante a escasos minutos de Acolman es el poblado de Tepexpan, donde se encuentra el Museo de Antropología y Prehistoria, que fue construido exprofeso para albergar los restos del llamado “Hombre de Tepexpan”, que fue hallado en esa comunidad y que se calcula vivió ahí hace más de 10 mil años.

Datos curiosos acerca del “Hombre de Tepexpan”

Fue encontrado en febrero de 1947 por Helmut de Terra en los llanos de Tepexpan, estado de México, a 1.07 m de la superficie. Los restos óseos eran cráneo, costillas y huesos largos, que fueron estudiados por el antropólogo físico Javier Romero, quien determinó que se trataba de un individuo masculino de 1.70 m de altura y que debió tener alrededor de 55-65 años de edad (De Terra et al., 1949). Se les asignó una antigüedad de 10 000 años aproximadamente, con base en la capa geológica en que se encontraron.

A partir del momento de su localización, el famoso “Hombre de Tepexpan” fue el referente obligado de la presencia del hombre prehistórico en México y por la posición que guardaban los restos (boca abajo), se llegó a especular que había muerto posiblemente cuando pretendía cazar un mamut junto con sus compañeros.

 El doctor Santiago Genovés, se dio a la tarea de volver a revisar los restos óseos del personaje y en su estudio titulado “Revaluations of Age, Stature and Sex of the Tepexpan remains”, concluyó que durante años se había pensado, se trataban de restos del sexo masculino, ahora había evidencias concretas para considerar que se trataba de una mujer. Su edad debió de ser de alrededor de 30 años y su altura solo llegaba a 1.60 m (Genovés, 1960).

 Nuevos estudios se practicaron en la Universidad Liverpool John Moores de Inglaterra y resultó tener una antigüedad de 4600 y 7600 años a.p. Todo esto ha llevado a que se pierda el interés que despertara desde el momento de su hallazgo. (Datos tomados de la Rev. De Arqueología Mexicana).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s