*El Real Madrid se vio muy superado desde los primeros minutos en el Spotify Camp Nou ilustrando su terrible temporada
Por Yiram Anteliz
El Real Madrid ha tocado fondo. Lo que debía ser una resistencia por el orgullo en el Spotify Camp Nou terminó siendo la confirmación de una decadencia estrepitosa. El FC Barcelona se coronó campeón de LALIGA 2025-26 tras un 2-0 que se quedó corto para lo visto en el césped, dejando al equipo de Álvaro Arbeloa desnudo, sin ideas y a una distancia humillante de 14 puntos de la cima.
El Clásico de la vergüenza blanca
El Real Madrid no compitió. En apenas 18 minutos, el equipo ya perdía por dos goles, víctima de una pasividad defensiva impropia de su escudo. Con solo 77 puntos frente a los 91 del Barcelona, el Madrid entregó la corona de forma matemática con tres jornadas aún por disputarse. La imagen de un equipo entregado, que no fue capaz de generar un solo tiro a puerta de peligro real en 90 minutos, refleja la actual brecha abismal entre ambos proyectos.
El fracaso de Arbeloa y el caos táctico
Mientras Hansi Flick dio una lección de autoridad desde el banquillo, Álvaro Arbeloa se vio superado y sin capacidad de reacción. La ausencia de Kylian Mbappé no justifica la absoluta falta de sistema; el Madrid fue un equipo de individualidades desconectadas. El experimento táctico de la «Casa Blanca» naufragó ante la presión alta culé, y las estadísticas no mienten: Flick ha ganado 6 de sus 7 enfrentamientos contra el Madrid, convirtiendo el Clásico en un trámite recurrente para los catalanes.
Una plantilla rota por las tensiones
Más allá de lo futbolístico, el Real Madrid mostró las costuras de un vestuario fracturado. Los rumores sobre el altercado entre Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni en los entrenamientos previos se tradujeron en una falta de solidaridad evidente sobre el campo. Con una diferencia de goles de +60 a favor del Barça y una defensa blanca que ha concedido lo impensable, este Madrid cierra un año en blanco, marcado por la indisciplina y la falta de liderazgo tras la salida de figuras veteranas que antes sostenían el templo.
La hegemonía culé y el desierto de Valdebebas
El Barcelona celebra su título número 29 y un bicampeonato que escuece en la capital. El dato es demoledor: el Barça ha conquistado 19 de las últimas 36 ligas, dejando al Madrid en un papel secundario en la competición doméstica durante casi cuatro décadas. Mientras el proyecto de Flick apunta a los 100 puntos y se prepara para el futuro con una base joven y hambrienta, el Real Madrid entra en una fase de reconstrucción forzada, obligado a purgar una plantilla que ayer demostró no estar a la altura de la exigencia de El Clásico.
